Te Deum conmemora los 135 años de historia, educación y servicio de Salesianos Alameda
04 Agosto 2026
A esta celebración eucarística asistieron, en representación de Fundación Irarrázaval, Pilar Alonso, subgerente, y Héctor González, director de Administración y Finanzas, quienes recibieron un reconocimiento por el permanente apoyo de la institución al desarrollo de Salesianos Alameda y de la educación técnico-profesional.
En un ambiente de profunda alegría y devoción mariana, la Familia Salesiana de Santiago y la comunidad de Salesianos Alameda celebraron el solemne Te Deum por los 135 años de la presencia salesiana en el establecimiento.
La Eucaristía, realizada el jueves 30 de julio en el Santuario María Auxiliadora, reunió a estudiantes, educadores, exalumnos, familias, religiosos y autoridades para agradecer una historia marcada por el carisma de Don Bosco y el compromiso con la formación integral de miles de jóvenes.
La celebración fue presidida por Monseñor Bernardo Bastres, SDB, obispo emérito de Magallanes, y concelebrada por el P. Nelson Moreno, Inspector de los Salesianos en Chile, junto a miembros del Consejo Inspectorial y hermanos salesianos.
Durante su homilía, Monseñor Bastres recordó con emoción sus años como estudiante de Salesianos Alameda y compartió el testimonio de cómo su paso por el colegio marcó su vocación salesiana. A partir de esa experiencia, invitó a renovar la misión evangelizadora de la escuela salesiana, destacando que la educación es un verdadero servicio de amor llamado a formar personas capaces de transformar la sociedad desde el Evangelio.
La celebración concluyó con la interpretación del Himno del Te Deum, a cargo del coro de estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado, acompañado por la orquesta y el coro del colegio.
Un encuentro para agradecer la historia compartida
Tras la Eucaristía, la comunidad compartió un vino de honor, un pie de cueca y una cena de camaradería junto a autoridades civiles y eclesiásticas, representantes de instituciones colaboradoras, exalumnos y miembros de la comunidad educativa.
Durante la velada se presentaron dos producciones audiovisuales: una recorrió los principales hitos de los 135 años de Salesianos Alameda y su aporte a la educación técnico-profesional; la segunda recogió el testimonio del destacado exalumno Mario Ponce Acevedo, actual Vicerrector Académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
En su testimonio, Ponce, expresó un especial reconocimiento a Fundación Irarrázaval, institución que apoyó su formación durante sus años como estudiante y que, hasta el día de hoy, continúa respaldando el desarrollo del establecimiento mediante importantes aportes destinados al fortalecimiento de laboratorios, talleres y equipamiento tecnológico de vanguardia para las especialidades técnico-profesionales.
Reconocimiento a quienes han hecho posible esta historia
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el homenaje encabezado por el Rector del Centro Educativo Salesianos Alameda, Walter Oyarce, y el director de la Comunidad Salesiana, Padre Juan Bustamante, quienes hicieron entrega de un presente conmemorativo a diversas personas e instituciones, entre ellas a Fundación Irarrázaval, en reconocimiento a su permanente compromiso con la misión educativa salesiana y su valioso aporte al desarrollo del establecimiento.
El obsequio consistió en una representación tridimensional del Santuario María Auxiliadora y del histórico acceso al colegio, diseñada y fabricada mediante tecnología de impresión 3D por docentes y estudiantes de las especialidades técnico-profesionales, como símbolo de la unión entre la tradición salesiana y la innovación.
Durante este reconocimiento también se recordó el estrecho vínculo histórico entre Salesianos Alameda y Fundación Irarrázaval. Se destacó que los estatutos de la Fundación fueron suscritos en dependencias del colegio y que Salesianos Alameda fue el primer establecimiento educacional en recibir su apoyo, dando origen a una alianza que se ha fortalecido durante décadas y que continúa impulsando el desarrollo de la educación técnico-profesional mediante infraestructura, equipamiento y nuevas oportunidades para los jóvenes.
Al finalizar la jornada, la comunidad renovó su compromiso de seguir haciendo realidad el sueño de Don Bosco: formar buenos cristianos y honestos ciudadanos, proyectando una educación que integra excelencia técnico-profesional, formación humana y valores cristianos.
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