Enseña Chile y Fundación Irarrázaval continúan trabajo para fortalecer la efectividad docente

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En 2017, Enseña Chile con el apoyo de la Fundación Irarrázaval inició una investigación a partir de la implementación de un sistema de medición integral de la efectividad docente, en miras de impactar positivamente en el ejercicio docente y el futuro de los estudiantes.

La iniciativa surgió luego de evidenciar que las herramientas de evaluación estandarizadas que miden el aprendizaje en nuestro país, como SIMCE o PSU, no son un reflejo de lo que sucede en la sala de clases.  

“La implementación de este proyecto nos ha permitido recopilar información de la efectividad docente de nuestros profesionales, lo que no sólo representa un insumo invaluable para mejorar su práctica pedagógica, sino que también nos permite mejorar nuestros procesos y gestión interna”, asegura Eduardo Coloma, investigador de Enseña Chile.

Este año, el trabajo estará enfocado en incorporar los aprendizajes de la medición 2017 y en implementar mejoras, tanto en la recolección de datos y en el análisis, de manera que la toma de decisiones se facilite.  Cabe destacar, que Enseña Chile en 2018, cuenta con 184 profesores en la sala de clases de 125 colegios del país.

Resultados

Para medir los aprendizajes se utilizan diversos instrumentos con el objeto de obtener una mirada multidimensional del avance de los alumnos, y para que los profesores cuenten con evidencia que les permita ayudarlos a alcanzar sus propósitos. “Para lograrlo, encuestamos a los estudiantes, les aplicamos una prueba estandarizada como medición objetiva y un mentor forma y visita a cada uno de nuestros profesores, y les entrega evidencia concreta de su práctica pedagógica a partir de observación de aula”, revela Coloma.

De acuerdo al trabajo desarrollado en 2017, se detecta que la principal brecha se da en el ambiente de aula, en la necesidad de contar con un escenario que sea óptimo para desarrollar conductas de respeto y cooperación. En este ítem, de acuerdo a los resultados, estamos 14% abajo en relación a Teach for All, red internacional a la que pertenece Enseña Chile.

“Generar un ambiente de control en la sala de clases representa un desafío tanto para nosotros como para nuestra red, sobretodo porque hay evidencia que establece que hay una correlación positiva y significativa entre aprendizaje y ambiente de aula”, sostiene Eduardo Coloma.

Mientras que en la medición del aprendizaje académico, donde usaron la  prueba SEPA, elaborada por el Centro de medición MIDE UC, no es posible hacer una evaluación de impacto, indica el investigador, porque solo  44 profesores aplicaron esta medición a sus alumnos, pero sí revela que “en promedio, nuestros profesionales logran un progreso académico alto, es decir nuestros profesores están logrando que sus estudiantes avancen 0,45 desviaciones estándar, lo que equivale a casi dos veces lo que haría un profesor en un contexto adecuado según el barómetro de J. Hattie (Aprendizaje visible)”.

Además, el resultado anterior está relacionado con el ambiente de aula. “En las salas de clases de nuestros profesores en las que sus estudiantes experimentaron sentimientos positivos mientras aprenden y lo hacen en un ambiente idóneo, se lograron mejores resultados académicos”, dice Coloma.

Objetivo final

Este trabajo se está desarrollando con el claro objetivo de formar y no evaluar. Eduardo asegura que buscan que los  estudiantes sepan para qué aprenden, lo demuestren, sean protagonistas y se emocionen en el proceso. “Si logramos este cambio de paradigma, estaremos aportando a aumentar las oportunidades en Chile de los más de 35.000 estudiantes que impactamos año a año”, concluye.